Autónomos: Facturas sin IGIC en 2018, ¿es posible?

 

El pasado 30 de diciembre se publicó en el BOC la Ley 7/2017 de Presupuestos de la Comunidad Autónoma de Canarias para el ejercicio 2018 en la que se incluye un Régimen Especial para el pequeño Empresario o Profesional (REPEP). ¿Sabes si te afecta? ¿En qué consiste? Sigue leyendo y aclararemos esta y otras preguntas.

Con dicha norma se crea un régimen especial del pequeño empresario o profesional en el que se incluirán los sujetos pasivos personas físicas cuyo volumen total de operaciones realizadas durante el año natural anterior, en el conjunto de sus actividades empresariales o profesionales, no hubiera excedido de 30.000 euros, los cuales quedarán exentos de IGIC. En líneas generales, el régimen especial consiste en que estarán exentos de cobrar IGIC en sus facturas emitidas, si bien no pueden deducirse las cuotas soportadas en sus adquisiciones de bienes y servicios afectos a la actividad.

IMPORTANTE: Podrán acogerse a este régimen especial los arrendadores de locales y de viviendas vacacionales, pero dependerá de las particularidades de cada caso que deberán ser estudiadas.

¿Qué debo hacer si quiero acogerme a esta exención u omitirla?

Deberé presentar la correspondiente comunicación censal de inclusión, o en caso contrario comunicar la renuncia, antes del 2 de abril, teniendo efecto la renuncia desde el día 1 de enero.

La renuncia a la inclusión en el régimen especial conlleva la inclusión en el régimen general y tiene un efecto para un periodo mínimo de tres años, hasta la revocación de la misma. La renuncia también puede ser tácita, en el supuesto de que el profesional presente la autoliquidación correspondiente al primer trimestre del ejercicio 2018.

¿Te interesa más acogerme u omitirla?

Dependerá de cada caso, porque con la exención del IGIC no repercutirás dicho impuesto en tus facturas de ingresos, pero por otro lado dejarías de deducirte las cuotas soportadas de IGIC de los gastos e inversiones realizadas. Te recomendamos que le consultes a los profesionales de nuestro departamento contable y fiscal que estudiarán tu caso y te recomendarán lo que más interesa.

No obstante, es importante señalar, que si decides acogerte no tendrás que presentar las liquidaciones trimestrales del IGIC, pero se mantienen el resto de obligaciones entre las que se encuentran emitir factura y detallar en la misma la expresión “exención franquicia fiscal”, llevar los libros registros obligatorios, presentar las declaraciones informativas exigidas en el régimen general y presentar una declaración informativa sobre el volumen de operaciones.

¿Y qué ocurre con los autónomos que cursen alta en 2018? Obviamente, podrán beneficiarse los autónomos que causen alta en el ejercicio 2018 (si lo desean) y en 2019, en función del volumen de facturación sabrán si cumplen o no los requisitos para continuar aplicando la exención por franquicia fiscal.

Nicolás Núñez Palacios

Área de Fiscalidad y Contabilidad.

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¿Qué debe contener una factura?

Si eres empresario o profesional en el siguiente post intentaremos explicar cómo hacer correctamente una factura para ésta cumpla con todos los requisitos legales para que sea totalmente válida.

 Cambios-en-las-obligaciones-de-facturacion-Real-Decreto-1619-2012-BOE-A-2012-14696-300x225Antes de proceder a explicar el contenido de una factura, lo primero que se debe saber es que existe una normativa aplicable que contiene el reglamento de facturación, que desde el pasado enero de 2013 introdujo algunas novedades importantes que aparecen recogido en el Real Decreto 1619/2012, de 30 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación. Además de en el citado Reglamento, la obligación de facturar de los empresarios y profesionales aparece recogida en la Ley 58/20013, de 17 de diciembre, General Tributaria y en la Ley 37/1192, de 28 de diciembre del Impuesto sobre el Valor Añadido.

¿Existe obligación de hacer facturas? Existen diferentes razones por las que se deben emitir facturas a nuestros clientes, pero aunque parezca evidente, la razón principal por la que se deben hacer las facturas, es porque así nos obliga Hacienda. Los empresarios y profesionales estamos obligados a expedir factura y copia de ésta por las entregas de bienes y prestaciones de servicios que se realicen en el desarrollo de nuestra actividad y a conservar copia de la misma. Es obligatorio incluso emitir factura cuando los bienes o los servicios prestados están no sujetos o exentos del impuesto o cuando se reciben pagos con anterioridad a la operación (anticipos). No obstante, la ley contempla determinadas excepciones a la obligación general de facturar.

Desde enero de 2013 la obligación de emitir factura se puede sustituir por la emisión las facturas simplificadas que, es el documento que, con algunos cambios, sustituye a los tiques y que son tan frecuentes y habituales en las compras en comercios a por menor.

Por lo tanto, actualmente tenemos solamente 2 tipos de facturas, a saber, las facturas simplificadas y las facturas completas, pero, la factura simplificada no se podrá emitir en todos los supuestos y en todas las operaciones. La factura simplificada podrá emitirse, a elección del emisor, cuando el importe no exceda de 400 euros (IVA incluido) o cuando deba expedirse una factura rectificativa. Además, la factura simplificada podrá emitirse, cuando su importe no exceda de 3.000 euros (IVA incluido) en determinadas operaciones (ventas al por menor, servicios de lavandería, alquiler de películas, etc.)

facturas_titulo_valorPara emitir una factura simplificada, ésta debe de incluir: número de factura y, en su caso, serie, fecha de expedición de la factura, fecha de realización de la operación si es diferente a la fecha de la factura, nombre y apellidos o razón social y NIF del obligado a expedir la factura, descripción de la operación (identificación de los bienes entregados o servicios prestados), tipo impositivo aplicado, y opcionalmente la expresión “IVA/IGIC incluido” e importe total de la factura(contraprestación). Ahora bien, cuando el destinatario de la factura sea un empresario o profesional la factura simplificada debe incluir el NIF, domicilio y cuota repercutida (impuesto) que se debe consignar de forma separada.

Fuera de los supuestos establecidos que permiten la emisión de la factura simplificada, los empresarios o profesionales obligados a expedir factura emitirán factura competa. Toda factura y sus copias contendrán los datos o requisitos que se citan a continuación:
– Número y, en su caso, serie. La numeración de las facturas dentro de cada serie será correlativa.
Será obligatoria, en todo caso, la expedición en series específicas de las facturas siguientes: las expedidas por los destinatarios de las operaciones o por terceros, para cada uno de los cuales deberá existir una serie distinta, las rectificativas y las que se expidan por los adjudicatarios que tengan la condición de empresario o profesional en los procedimientos administrativos y judiciales de ejecución forzosa.
– La fecha de su expedición.
– Nombre y apellidos, razón o denominación social completa, tanto del obligado a expedir factura como del destinatario de las operaciones.
– Número de Identificación Fiscal atribuido por la Administración tributaria española o, en su caso, por la de otro Estado miembro de la Unión Europea, con el que ha realizado la operación el obligado a expedir la factura.
– Domicilio, tanto del obligado a expedir factura como del destinatario de las operaciones.
– Descripción de las operaciones, consignándose todos los datos necesarios para la determinación de la base imponible del Impuesto y su importe, incluyendo el precio unitario sin Impuesto de dichas operaciones, así como cualquier descuento o rebaja que no esté incluido en dicho precio unitario.
– El tipo impositivo o tipos impositivos, en su caso, aplicados a las operaciones.
– La cuota tributaria que, en su caso, se repercuta, que deberá consignarse por separado.
– La fecha en que se hayan efectuado las operaciones que se documentan o en la que, en su caso, se haya recibido el pago anticipado, siempre que se trate de una fecha distinta a la de expedición de la factura.
– En el supuesto de que la operación que se documenta en una factura esté exenta del Impuesto, una referencia a las disposiciones correspondientes de la Directiva 2006/112/CE, de 28 de noviembre, relativa al sistema común del Impuesto sobre el Valor Añadido, o a los preceptos correspondientes de la Ley del Impuesto o indicación de que la operación está exenta.
– En las entregas de medios de transporte nuevos, la fecha de su primera puesta en servicio y las distancias recorridas u horas de navegación o vuelo realizadas hasta su entrega.
– En caso de que sea el adquirente o destinatario de la entrega o prestación quien expida la factura en lugar del proveedor o prestador, la mención «facturación por el destinatario».
– En el caso de que el sujeto pasivo del Impuesto sea el adquirente o el destinatario de la operación, la mención «inversión del sujeto pasivo».
– En caso de aplicación del régimen especial de las agencias de viajes, la mención «régimen especial de las agencias de viajes».
– En caso de aplicación del régimen especial de los bienes usados, objetos de arte, antigüedades y objetos de colección, la mención «régimen especial de los bienes usados», «régimen especial de los objetos de arte» o «régimen especial de las antigüedades y objetos de colección».

imagesEstos son los contenidos obligatorios que debe contener una factura completa, sin embargo, pueden aparecer otros conceptos facturables como los gastos suplidos (son los gastos que ha pagado el emisor de la factura en nombre de su cliente y que le corresponden a éste), provisiones de fondos (son cantidades entregadas por los clientes a profesionales para que estos puedan pagar en su nombre gastos que le corresponden al propio cliente).

Por último, comentar que la Ley establece la obligación de expedir y entregar facturas o documentos sustitutivos y conservar las facturas, documentos y justificantes que tengan relación con sus obligaciones tributarias durante el plazo de prescripción del impuesto.

Nicolas Núñez Palacios

Área de Fiscalidad y Contabilidad.