¿Víctima o responsable?

El 51% de los trabajadores en España dicen estar desmotivados.  Los factores de la motivación laboral son diversos, algunos son de origen externo; como el salario, trabajar en una empresa de prestigio, el estatus e incluso los horarios.  Otros factores de motivación son de origen interno y tienen que ver con la pasión por la actividad que uno realiza, el significado que tiene para el individuo y la contribución que se hace al bienestar común con el trabajo.

Según el Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo (2013), la comunidad de Madrid encabeza la lista con una puntuación de 6,4 sobre 10 y Canarias está a la cola con un grado de satisfacción de 4 puntos sobre 10.  De la misma manera en que viene ocurriendo desde hace dos años, en cuanto a las oportunidades de empleo y desarrollo profesional, Madrid, País Vasco y La Rioja ocupan las tres primeras posiciones con 6,8; 6,3 y 5,8 puntos, respectivamente. En una situación inversa, Canarias (1,9 puntos), Andalucía (1,4) y Extremadura (1,3) ocupan los tres últimos lugares.

Estos son datos poco esperanzadores para la comunidad Canaria, puesto que estamos trabajando en empresas que no invierten en nuestro desarrollo profesional y que por muchas razones contribuyen a nuestra baja moral y poca motivación.

Para un trabajador con motivación extrínseca, la mala noticia es que si lo que le motiva por ejemplo es el salario y trabaja en una empresa donde acaban de congelarlos, o donde está cobrando menos porque el variable va ligado a su rendimiento (resultados), entonces es difícil cambiar esta situación y no estará satisfecho con su situación laboral.

Sin embargo, para un trabajador cuya fuente de motivación es intrínseca, la buena noticia es que hay algunos aspectos de su situación laboral que sí puede cambiar; disfrutar con lo que hace, trabajar con creatividad e ilusión, reconocer el trabajo bien hecho de los compañeros, premiarse por sus logros, ayudar a los compañeros, etc …

La propuesta es entonces, puesto que no podemos cambiar la situación crítica de la economía y su impacto en las políticas de compensación económica en las empresas, lo aconsejable es concentrar la atención en esos aspectos del trabajo que nos hacen vibrar, que nos motivan porque nos gusta la naturaleza del trabajo que hacemos.  Si no te gusta tu trabajo y además está mal pagado, sinceramente, mi consejo es que busques una nueva fuente de ingresos.  Son ocho las horas que te pasas en el trabajo, más vale que por lo menos te pases el 50% del tiempo con una sonrisa de satisfacción en la cara, más que con caras largas que no hace más que afectarte física y emocionalmente. ¿Hasta cuándo vas a aguantar esta situación? ¿Para qué sigues en tu zona de confort? ¿Qué precio estás pagando?

caballo-riendas-300x242En pocas palabras, pásate de víctima de la situación, a responsable de tu situación. Toma las riendas y haz eso que te gusta, que te apasiona y te motiva, aún a riesgo de ingresar menos dinero. Empieza por averiguar qué es lo que te gusta hacer e ilusionarte con ello. Si eres capaz de convertir tu pasión en un trabajo, serás mucho más feliz.  Vale la pena intentarlo ¿no?

¡Ánimo y adelante!

Miriam Fisas

Coach certificada por ICF

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s