Pon la Asertividad a tu Servicio

Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es noGabriel García Márquez

 

No solamente a decir no, sino también a expresar la propia opinión, mostrar desacuerdo, hacer peticiones, recibir o hacer críticas y/o elogios, quejarse y un largo sinfín de situaciones en las que no nos atrevemos a ser nosotros mismos.  La asertividad es la capacidad de decir lo que uno piensa, desea o siente, con confianza y sin sentirse culpable o enfadarse. 

decir no

La asertividad es una de las muchas habilidades sociales que conviene desarrollar si queremos que nos tomen en serio y nos respeten.  Imaginad a una madre trabajadora, que se desvive por su familia y que además tiene un jefe exigente en el trabajo.  Un día éste le dice: “Marta, quiero que te quedes esta tarde porque necesito que me prepares la presentación de mañana.  Cuando acabes me la dejas sobre la mesa antes de irte a casa”.  Obviamente este jefe en particular en esta situación en particular, solo está pensando en lo que él necesita.  Pero ¿está teniendo en cuenta las necesidades de Marta? ¿Se plantea por un casual lo que le supone a Marta, madre de cuatro hijos, quedarse dos horas más en la oficina? ¿Le ha preguntado si le va bien o si tiene algún impedimento? ¿Le ha dicho que la compensará por el sobre-esfuerzo que esto le pueda suponer?  ¿Le da las gracias por dicho sobre-esfuerzo?  Si crees que la respuesta a alguna de estas preguntas es sí, necesitas leer este artículo.  Si alguna vez te has encontrado en una situación parecida a la de Marta y has hecho lo que te piden cuando en realidad no podías/querías, necesitas leer este artículo.

Cuando hablamos de asertividad, hay tres respuestas tipo:

ratonRespuesta “ratón” (estilo pasivo): No sabe defender sus derechos y decisiones, ni actuar, ni comunicarse de manera eficaz. Se acobarda, actúa según lo que los demás quieren y eso le produce malestar.  Veamos este tipo de respuesta en nuestro ejemplo:

Jefe: “Marta, quiero que te quedes esta tarde porque necesito que me prepares la presentación de mañana.  Cuando acabes me la dejas sobre la mesa antes de irte a casa”. 

Marta: (titubea …) “¿Esta tarde? … p p pero … (silencio, ella baja la cabeza) … bueno vale si no hay más remedio … (a regañadientes)”.  Se da media vuelta y se aleja. 

Ella está disgustada con su jefe por ser tan egoísta y no pensar en ella y consigo misma por no ser capaz de decir que no.  El jefe puede que ni siquiera se haya dado cuenta del disgusto de Marta.

 

león atacandoRespuesta “león” (estilo agresivo): No defiende sus derechos y decisiones adecuadamente. No respeta los de los demás. Se expresa avasallando a los demás o manipulándolos. Reacciona con insultos o ridiculizando. Veámoslo en el ejemplo:

 

Jefe: “Marta, quiero que te quedes esta tarde porque necesito que me prepares la presentación de mañana.  Cuando acabes me la dejas sobre la mesa antes de irte a casa”. 

Marta: (con cara de asombro y con cierta vehemencia …) “¡¿Estás de guasa?! … No se te ha pasado por la cabeza que estoy con un  estrés de miedo, que hace días que me duele la cabeza, que tengo cuatro hijos que dependen de mi.  Solo piensas en ti y en tu presentación.  En serio, has tenido todo el día, no … mejor …, toda la semana para pedirme esto.  Me pagas para trabajar hasta las 17h, y son las 16h58.  En dos minutos me habré esfumado, comprenez- vous?

Por supuesto este es un escenario bastante surrealista, pero llévalo a una escena con el marido/esposa, hermanos, amigos, etc … Es probable que a menos que el jefe de Marta sea un calzonazos, al cabo de pocas semanas ésta encuentre una carta de despido en su mesa.  O con suerte, se habrá enrarecido el ambiente y deteriorado la relación entre ella y su jefe.  Sea como fuere, este tipo de respuesta no suelen conducir a nada saludable o sostenible.

personaRespuesta “persona” (estilo asertivo): Sabe defender de forma eficaz y adecuada sus derechos y decisiones, sin agresividad ni cobardía. Actúa desde criterios personales, expresa sus pensamientos, convicciones y sentimientos, respetando los de los demás.  Veamos cómo sería una respuesta asertiva:

 

Jefe: “Marta, quiero que te quedes esta tarde porque necesito que me prepares la presentación de mañana.  Cuando acabes me la dejas sobre la mesa antes de irte a casa”. 

Marta: Entiendo Carlos, necesitas la presentación para tu reunión de mañana.  Imagino que quieres un PowerPoint con gráficos y animaciones.  Esto me llevará unas dos horas. Yo te la preparo.  En cinco minutos es mi hora de salida y tengo que ir a recoger a los niños al colegio y acompañar a uno de ellos al médico.  No me puedo quedar.  Sé que esto es importante para ti.  Te propongo lo siguiente: me llevo los materiales y el portátil a casa y mañana por la mañana lo dejo sobre tu mesa.

Jefe: … (se lo piensa) … Me parece bien Marta, solo una cosa ¿puedes venir mañana media hora antes para repasarla juntos y hacer modificaciones si fuera necesario?

Marta: Claro.  Estaré aquí a las 08h15 si me prometes que traes unos bollos (sonriendo y guiñándole el ojo a modo de complicidad).

¿No te parece que cambian bastante los acontecimientos con una respuesta asertiva?  Hablar con asertividad consiste en expresar las propias necesidades (salir puntual de la oficina para recoger a los niños al cole) y emociones (sentido de la responsabilidad hacia la familia) teniendo en cuenta las necesidades (la presentación a primera hora de la mañana) y emociones (nervios, ansiedad) de los demás. Es como una especie de negociación hasta que se llega a un compromiso que beneficia a ambas partes.

De modo que si quieres aprender a hablar con asertividad solo tienes que aprenderte estos pasos:

  1. Expón los hechos: horario oficina, me lo pides a última hora, obligaciones: recoger a los niños y acompañar a uno al médico
  2. Expresa cómo te hace sentir lo que alguien ha dicho o hecho: me siento agobiada, estresada, angustiada, etc …
  3. Expresa lo que necesitas: necesito concentrarme, leer los informes, dos horas de trabajo.  Que me des tiempo y que pueda trabajar desde casa
  4. Expón el beneficio para ambas partes: Así tú tienes tu presentación a primera hora y yo puedo atender a mi familia, que son importantes para mí
  5. Busca el acuerdo: ¿Qué te parece? ¿Cómo lo ves? ¿No crees? 

Esta fórmula es bastante universal y, con algunas variantes, sirve tanto para poner límites, como para expresar opiniones y emociones, pedir cambios de comportamiento o actitud, mostrar desacuerdo, etc …

Todos tenemos derecho a expresar lo que sentimos y lo que pensamos.  Cuanto antes te acostumbres a hacerlo con asertividad, antes reforzarás el respeto que tienes por ti mismo y antes te respetarán los demás.

Miriam Fisas

Coach Profesional Certificada por ICF

 

 

 

 

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