Éxito o Fracaso ¡¿Qué más da?!

El diccionario etimológico establece que éxito significa SALIDA (resultado).  En contraposición del éxito está el otro resultado, el fracaso. 

Para mí en particular, tener éxito o no en algo, no tiene ninguna importancia.  El valor de la persona no se mide en términos de los éxitos o fracasos que ha acumulado en su vida.

Me gusta entender el éxito como el logro de levantarte cada día a pesar de las circunstancias, a pesar del devenir de los acontecimientos.  El éxito entendido como el hago lo que sé y puedo con lo que tengo ahora y lo hago con energía, con determinación.  No me vengo abajo a pesar de los “resultados” de mis acciones y elecciones.

vaca tu eres la leche

Hay una distinción de coaching que me gustaría compartir con vosotros, porque creo que viene mucho al caso.  Se trata de hacer una distinción entre la exigencia (y en algunos casos; autoexigencia) y la excelencia.

Desde el prisma de la EXIGENCIA vives el éxito y el fracaso como una oportunidad de recibir un premio o un castigo.  Desde el prisma de la EXCELENCIA, vives el éxito y el fracaso como algo efímero que carece de importancia.  Lo que es importante es todo lo que has adquirido/obtenido en el camino.  Tu foco está en el disfrute del proceso, no en el disfrute del resultado.

Por lo tanto lo que determina tu felicidad no es el resultado, sino la lucha, el camino, el día a día.  La actitud con la que te levantas por las mañanas y decides afrontar los retos que el día te va presentando.  Te pongo un ejemplo, imagínate que acabas de salir de una reunión con un cliente potencial y al final no ha firmado el acuerdo comercial. ¿Éxito o fracaso?  Muchos pensaréis “fracaso, claro”. Pero, ¿y todo lo que este comercial ha aprendido en el proceso? ¿Y la experiencia que ha acumulado visitando repetidas veces a este posible cliente, redactando informes comerciales, argumentando y negociando, dándole la vuelta a las objeciones? ¿Acaso no es su aprendizaje un éxito?

Pregúntate mejor: ¿Qué he aprendido con lo que (me) ha pasado? 

En este cuadro veréis más diferencias entre vivir la vida desde la “exigencia” y desde la “excelencia”:

EXIGENCIA EXCELENCIA
Centrado en el Objetivo/Resultado Centrado en el Proceso/Camino
Es una obligación/imposición Es un compromiso con uno mismo
El error se vive como un fracaso El error se vive como una oportunidad de aprendizaje
Sentimiento de culpabilidad y auto-castigo Sentimiento de auto-respeto y auto-estima
Enfoque: “tener” “obtener” “hacer”
El futuro
Enfoque: “ser” “estoy siendo”
El aquí y el ahora
Veo problemas Veo retos

frase éxitoDe ahí mi visión de que vivo la vida con éxito cuando a pesar de no conseguir el resultado deseado, me levanto y sigo luchando, hago cambios, me replanteo mi futuro y me centro en el camino, que vivo con actitud de aprender, de enriquecerme y de crecer y evolucionar personalmente.  El resultado no importa.

Hay un poema de Kipling que me inspira cada vez que lo leo (lo plastifiqué hace años y lo llevo en mi billetera ;-)).  Quisiera compartirlo con vosotros:

poema Kipling billeteraSi guardas en tu puesto la cabeza tranquila,
cuando todo a tu lado es cabeza perdida.
Si tienes en ti mismo una fe que te niegan
y no desprecias nunca las dudas que ellos tengan.

Si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera.
Si engañado, no engañas.
Si no buscas más odio, que el odio que te tengan.
Si eres bueno, y no finges ser mejor de lo que eres.

Si al hablar no exageras, lo que sabes y quieres.
Si sueñas y los sueños no te hacen su esclavo.
Si piensas y rechazas lo que piensas en vano.
Si alcanzas el TRIUNFO ó llega tu DERROTA,
y a los dos impostores les tratas de igual forma.

Si logras que se sepa la verdad que has hablado,
a pesar del sofisma del Orbe encanallado.
Si vuelves al comienzo de la obra perdida,
aunque esta obra sea la de toda tu vida.

Si arriesgas de un golpe y lleno de alegría,
tus ganancias de siempre a la suerte de un día,
y pierdes, y te lanzas de nuevo a la pelea,
sin decir nada a nadie lo que eres, ni lo que eras.

Si logras que los nervios y el corazón te asistan,
aún después de su fuga, en tu cuerpo en fatiga,
y se agarren contigo, cuando no quede nada,
porque tú lo deseas, lo quieres y mandas.

Si hablas con el pueblo, y guardas la virtud.
Si marchas junto a Reyes, con tu paso y tu luz.
Si nadie que te hiera, llega a hacerte la herida.
Si todos te reclaman, y ninguno te precisa.

Si llenas el minuto inolvidable y cierto,
de sesenta segundos, que te llevan al cielo.
TODO lo de esta Tierra será de tu dominio,
Y mucho más aún …

¡ Serás un HOMBRE, hijo mío !

Rudyard Kipling

En este poema se trata al triunfo (éxito) y la derrota (fracaso) como a dos impostores, puesto que en sí mismos no tienen valor alguno.  Lo que enriquece, lo que aporta valor es lo que ocurre desde el punto 0 hasta el final del camino, independientemente del resultado y lo qué haces para gestionarlo.

¿Qué es el éxito para ti? ¿Cómo lo vives?

Mira este video para un poco más de inspiración.

Miriam Fisas

Coach Certificada por ICF

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